El Hotel Riviera, un edificio fundado por el gangster Meyer Lanski en 1956, todavía conserva la atmósfera de la época, con una construcción y decoración de estilo modernista, que recuerda al Miami o Las Vegas de la década de los cincuenta. El hotel está convenientemente situado frente al malecón y muy cerca de los mejores restaurantes y centros nocturnos de la zona del Vedado, el centro económico y financiero de La Habana. El Aeropuerto Internacional José Martí (HAB) está a 20 kilómetros de la propiedad.
Las 352 habitaciones, distribuidas en un edificio de 16 pisos de altura, cuentan con vista al mar y están equipadas con amplios baños, aire acondicionado, teléfono, secador de pelo, televisión vía satélite y minibar.
El hotel ofrece una piscina al aire libre con su trampolín original de tres metros de altura, un salón de belleza, tiendas y un salón para fumadores. Asimismo, el restaurante y el bar del lobby sirven una extensa variedad de alimentos y bebidas. En cuanto a entretenimiento, el hotel cuenta con un cabaret, que ofrece un show estilo Tropicana y funciona también como discoteca hasta la madrugada. Además, junto al edificio, se puede ver una estructura esférica pintada en colores brillantes; éste fue previamente un casino y actualmente es un salón de conferencias equipado con su propio bar y escenario, ideal para realizar diferentes eventos.